Los resultados del tratamiento con láser de CO2 pueden ser duraderos y seguir mejorando durante los meses siguientes. Sin embargo, la piel seguirá envejeciendo de forma natural y es posible que aparezcan nuevas arrugas y daños causados ​​por el sol con el tiempo. La protección solar habitual y una buena rutina de cuidado de la piel pueden ayudar a mantener los resultados.