1. Verificamos que la piel este limpie y rasurada (recordar que lo tiene que hacer el paciente) 
  2. Marcamos la piel con lápiz para así asegurar que no queda ningún área sin tratar.
  3. Se realice la sesión

Con Candela los tratamientos dejaron de ser dolorosos. Además no precisas gel como sucede con el común de los tratamientos con luz o láser. El sistema de frío de Candela permite que se destruya el folículo piloso sin dañar la piel.

La depilación con Candela no duele ni molesta. El sistema patentado de Candela prepara la piel en cuestión de milisegundos. Antes de que se emita el láser sobre la piel, el sistema aplica una capa de criógeno refrigerante. De esta manera, la piel queda protegida y libre de dolor sin necesidad de aplicar gel.